La mesa redonda histórica, celebrada el 20 de mayo en el marco de FESPA Global Print Expo 2026, puso en común los retos compartidos de la industria gráfica en Latinoamérica y Europa.
El 20 de mayo, el recinto Fira Barcelona – Gran Via fue escenario de un hito para el sector: el Primer Encuentro Iberoamericano de la Comunicación Visual, una mesa redonda que reunió por primera vez a representantes de las principales asociaciones y cámaras del sector gráfico de ambos lados del Atlántico. El evento se celebró en el marco de FESPA Global Print Expo 2026, una de las ediciones más grandes de la historia de la feria, que acogió simultáneamente seis eventos sectoriales, entre ellos European Sign Expo y Personalisation Experience.
Bajo la presidencia de Daniel Sunderland, presidente de FESPA Global, la sesión contó con la participación de Jesús Durá, presidente de FESPA España; Paulo Dourado, director de Comunicaciones de APIGRAF; y un nutrido grupo de representantes y expresidentes, entre ellos, de Conlatingraf: Héctor Cordero, presidente de la organización, junto a los expresidentes Emmanuel Rojas, Gustavo Morales y Francisco Valdiviels, y Hamilton Terni, vicepresidente.
La conversación giró en torno a la situación actual del sector en cada país, identificando tanto las particularidades de cada mercado como los denominadores comunes que atraviesan a la industria iberoamericana en su conjunto. La innovación tecnológica, la sostenibilidad y la formación de nuevos profesionales se perfilaron como los grandes ejes de desafío compartido de cara al futuro.
Más allá del intercambio de diagnósticos, el encuentro funcionó como plataforma para visibilizar el peso del mercado iberoamericano dentro del ecosistema global de la comunicación visual y para fortalecer las alianzas internacionales entre asociaciones. El carácter inaugural de la sesión dejó abierta la puerta a que este espacio se consolide como un foro permanente dentro de las grandes ferias del sector.
Tras la sesión, los participantes prolongaron el intercambio en un almuerzo conjunto, donde las conversaciones informales dieron continuidad al espíritu colaborativo que había marcado la mesa redonda.







